lunes, 7 de junio de 2010

LA PESQUISA - NARRACIÓN

La pesquisa

Un día empezó a tatuarse el cuerpo. Primero fue una marca tímida. Un dibujo muy pequeño, que mostraba con cierta expectativa. Pero como estos signos nunca restan, y del mismo modo que las palabras dichas sólo se borran con más palabras, un tatuaje se fue acoplando al otro y ya no pudo detenerlos. Su cuerpo se transformó en el lugar común de las agujas y d los tatuadores. Así, apreció el exceso. El cuerpo quedó tomado por el dibujo y se hizo evanescente, poco menos que invisible. “Cambié de piel”, decía con entusiasmo; “metamorfosis” pensaba preocupada. Creo que él nada entendió de interpretaciones. Sin embargo, un día –otro- me preguntó cómo sería llevar una vida de serpiente.
Deseos de morir y yo no hacía más que preguntarle por el dolor. El dolor que par mí supone todo tatuaje. Él repetía que no conocía tal dolor, pero cambiaba de tema casi con violencia y yo lo dejaba hacer porque ese era nuestro arreglo.
Cada vez que desaparecía por semanas, yo sabía que se trataba de un tatuaje. Entonces salía a buscarlo por la “Bonestrit”, aunque imaginaba que no iría a estar. Sin embargo, veía su rostro entre esos rostros de dolor y cada lágrima que corrí por la cara, también era la suya; y yo quería ser la chica que de rodillas se abrazaba a sus tobillos para hacer del sufrimiento un acto de valor.
Me cansé de hablar con tatuadores. Me cansé de preguntarles si sabían dónde estaba. Ninguno quería ser entregador y me daban evasivas por respuestas. Pero me entristecía percibir al mismo tiempo, los restos de su voz en otra frase que se transformaba en otra frase y en otra voz...no le digan si vuelve a pasar que mi llanto su suelo regó... Pero tal vez era cierto que no lo conocían, porque él se tatuaba en otro lado.
Muchas veces me pidió que tocar sus tatuajes y cuando pasaba mi mano por su piel, pensaba que era raro. Adivinaba los trazos sin depresión y sin relieve, en una escena armada sólo para los ojos – los míos -. Indicios imposibles de traducir a una lengua que me fuera familiar.
Lentamente, todo se volvió un poco más amable cuando me enseñó a leer con los ojos cerrados; y también más doloroso porque llegué a descifrar mi nombre debajo de unas formas más recientes. Se trataba de una confesión o de un regalo. Pero, ¿qué podía hacer yo con su regalo?
En la confesión nos puso a todos de testigos y al mismo tiempo, nos hizo responsables. Era claro que no podía cargar solo con la culpa.
Entonces entendí que con cada paso de la aguja, se alejaba irrevocablemente. Práctica privada, culto personal. Como en la escritura – y cito sus palabras- “los demás quedan afuera”. Desde entonces su vida no estuvo ya segura y puso en juego un conjunto de procedimientos discriminatorios. Elaboró un camino del exilio, como si el itinerario al exilio le correspondiera una actividad gráfica incesante.
Su vida entró en un permanente riesgo de desaparición. Para él por sentir culpa y para mí por no entenderlo. Pero nunca llegó a desaparecer del todo, siempre volvía en el instante mismo en que lo creía perdido.
Ahora comprendo, y vuelvo a estar perpleja, eso que pasó hace tanto, cuando le pedí algún papel par escribir y me ofreció su cuerpo. No acepté ni cuerpo ni papel. Después aparecieron los tatuajes y tampoco comprendí que me estaban dedicados. Dedicatorias de nada.
Los espacios en blanco –mientras los hubo- no eran silencios porque el silencio estaba sobre las marcas. Silencios coloridos. Seguramente él me gritaba la historia de ese cuerpo pero yo nunca entendí bien los argumentos. Empecé a preguntar y preguntarme, y no me hablaba de lo que me hablaron otros: del homenaje, de la marca permanente, de la elección y del cambio, del miedo o del dolor. Él no hablaba de nada porque cada vez hablaba menos. Pero era claro que ostentaba su secreto cuando llevaba los dibujos indelebles del mismo modo que se llevan las heridas ganadas en la infancia o en el campo de batalla.
Al tiempo que empezaron los tatuajes, él dejó de participar en nuestros diálogos. El tatuaje reemplazó las palabras; pero eso no me contentaba porque yo quería el relato del tatuaje. Quería aprender la gramática del cuerpo. Sabíamos los dos que se trataba de una historia sin personajes, de una novela sin título; una historia del puro acontecimiento, del puro poner el cuerpo.
Hoy es imposible reponer el orden y la cadencia con que apreció cada tatuaje, tampoco importa. El primero es siempre el que recorta la mirada.

Presentación para las jornadas de psicodermatología

Presentación Jornadas de Psicodermatología


La somatización en la piel, parece representar en su carácter de órgano externo, un mensaje codificado signosintomaticamente que el observador intenta vanamente descifrar.

Resulta trascendental interpretar los aspectos psicosociales y las circunstancias que rodean la patología, en lugar de solo intentar obsesivamente situarla en una clasificación.

En la piel se producen reacciones adaptadas a cada situación emocional. En los momentos de vergüenza, temor, ansiedad, agresión... en la piel aparecen rubor, prurito, parestesias, hiperhidrosis, etc. El tegumento constituye el órgano de la sensibilidad táctil, destinado a las reacciones directas del cuerpo. Como ejemplo elocuente podemos mencionar el contacto madre- recién nacido y el de la relación sexual – entre otros.
La piel se halla constantemente expuesta a la vista. Por esta razón ciertas dermopatias suelen despertar ideas de fealdad - suciedad – contagio.
También resulta importante considerar que como resultado de la facilidad de acceso a la afección, el paciente establece una interacción exteriorizada por toques – rascados – cuidado obsesivo, etc. Y ya que hablamos de una superficie que se extiende ante el otro, es importante revisar los órdenes de la voz y la mirada y como apéndice de estos el tacto.

La visibilidad de la patología contiene en sí una referencia a la mirada del otro.
El hombre está condenado a ser mirado desde el mundo... detrás del mundo y con este algo debe pactar.
Parece interrogar en forma constante dos oráculos entre lo que pasa por el ojo y lo que pasa por la boca, doble médium del deseo del otro.
El orden de la mirada instaura la dialéctica vidente – visible.
El orden de la palabra determina el par hablante – hablado.
Mirada y voz se encuentran para configurar el síntoma, pero... Qué sucede cuando este doble orden deja uno de los registros velado?.
Se expresa por ejemplo en el plano visual (a pesar de la queja, que solo queja por el padecer de la lesión y no por su origen). Solo queda que el otro pueda con ese único aspecto, configurar un intento de sentido con lo cual se expone a la sobreinterpretación a falta de la voz de quien porta el signo.

Recordemos que el psicoanálisis mismo parte de la mirada, en sus albores charcoteanos con la mirada hipnótica y Freud es quien posteriormente en un gesto capital la abandona, colocando del lado de la refundación los poderes de la voz por sobre la potencia de la mirada.
Sin embargo pareciera que allí donde está implicada la mirada, la voz no puede estar muy lejos.
Todo sucede, ilusoriamente, como si mirar y escuchar no armonizaran y ejercieran potestades en contrapunto.
¿Cerrar los ojos no es el mejor modo d agudizar la escucha?
La voz emerge plenamente cuando la imagen del locutor se sustrae, de allí el efecto cautivador de la voz en off.
A la inversa, la mirada fascina, petrifica, llegado el caso, la escucha y cuando se mira demasiado ya no se escucha gran cosa.

El psicoanálisis penetra en la cuestión de la mirada y de la voz al asumir la angustia precisa de una mirada que se evadiera del ojo y de una voz que se escapara de un encierro.

La mirada que parece presente sobre el mundo también se familiariza con “guardar” en su origen etimológico francés, también se relaciona con “ponerse en guardia”, podría pensarse en aquellos mecanismos defensivos que nos ponen lejos y “a salvo”. Lo visual alertando a lo táctil para evitar el contacto, que se articulan con los diferentes niveles de alerta, según estemos frente a la neurosis, psicosis y perversión; como si exigieran del objeto una respuesta subjetiva propia que se refracta en ellas.

Todo el drama de la afección en la piel se desarrolla bajo la mirada vigilante de su espectador que también involucra al sujeto padeciste y parece poner en juego una pulsión parcial localizada en el ojo, así como la boca sirve tanto para besar como para comer, los ojos no solo perciben los cambios del mundo exterior que son importantes para la conservación de la vida, sino también las propiedades de los objetos mediante los cuales éstos se elevan al rango de objetos de elección tornándose “encantadores”.

La mirada guardiana se contenta con su función animal de vigilante del mundo exterior, sino que detalla el cuerpio del otro, del objeto erótico.
Lo desviste con la mirada.
Que es lo que muestra la lesión en tanto jeroglífico tallado en el cuerpo- Lo que sucede cuando el brillo de una visibilidad enceguecedora, que afecta la retina del •”vidente”, la quema- La mirada se “enturbia”como se dice con tanta claridad y lo invisible se mezcla con lo visible. Al ver desde “demasiado cerca”, deja de verlo todo. Virtualidad de aspiración por el objeto que petrifica sus poderes visuales. “quien mucho abarca, poco aprieta... y quien mira demasiado ya no ve nada. , Por algo se cierran los ojos al besar.

De la solidaridad entre la mirada y su objeto, es testimonio el extraño desplazamiento semántico que hace que se califique de “ciego”, no solo a quien no ve, sino al objeto mismo que no se ve. El que no ve y el que no es visto.
Ciego puede querer decir invisible, un objeto lo suficientemente enmascarado para enceguecer.
Propiedad del objeto en su brillo.

La mirada además de dirigirse a un blanco también es otra cosa: Vale decir la expresión de los ojos, la manera de mirar y con ello contemplar el mundo.
Durante mucho tiempo se jugó con la idea de que el ojo tenía poder de emitir un rayo luminoso, que algo sale del ojo, que este es portador de potencia de la mirada, que se carga de afecto, que es un resplandor de la mirada.

El objeto de la mirada, puede o quiere presentarse como evanescente y activo.
Freud en sus tres ensayos destaca entre las fuentes de la sexualidad infantil, dice”: además de la “pulsión de crueldad(dominio)” está la pulsión de ver (schautrieb), lo que se codea con el tacto.
El mirar, como tantas veces reemplaza el tocar (vouyeur).
La mirada se desdobla en dos aspectos.

A. Mirar como una actividad dirigida aun objeto.
B. Instauración de un sujeto al cual se muestra para ser mirado por él (vouyeur- exhibicionista)

De que manera y que extraña seducción produce el punto de captura de todas las miradas estos verdaderos pictografias en la carne.
Nos recuerda la escena primaria donde se describe el cuadro de un sujeto literalmente estupefacto por cierto espectáculo, en el que está exhibido el deseo del otro, sea en concepto de testigo (coito parental), o bien de objeto al que apuesta el otro (el seductor).

Así pues la seducción tiene vigencia al producir en el sujeto un efecto de captación: La trampa consiste en atraparlo en las redes de una imagen de la que desde ese momento, el “seducido” ya no puede abstraerse.
Esta tiene valor de revelación de un deseo en sí, que encuentra en el otro un punto de llamada, que es eminentemente escópico.

El vidente es aspirado hacia y por un visible que le arranca los ojos – imposible mirar eso y recuperar la propia mirada.
Lo complejo es el mecanismo dialéctico que se instaura entre tres términos.
Los ojos del sujeto con lesión en la piel
La piel.
La mirada del tercero que queda pegada a la herida o marca.
Todo esto bajo la dirección del ojo del paciente que mira la escena; atendiendo casi perversamente en tanto se convierte en vouyer del vouyer, resulta más complejo, entonces que la ilusoria división entre mirantes y mirados, objetos de la mirada y sujetos de la visión; en tanto hay interjuego de miradas al igual que en el ballet de la seducción.

Tan grande es la mirada que “envuelve”, “palpa”, la visión es palpación por la mirada.
Lo visible requiere de la mirada que lo interroga.
La estratagema de “control”, reside en una mitad de camino entre el fetiche que habla de una detención de la mirada y el objeto del fóbico que conserva su materialidad el mismo “deseo de ver” que el fetiche, pero asume la forma de un objeto alarmante.

La mirada hacia allí no es porque tenga inclinación o preferencia, es que “eso”, lo arrastra.
Un objeto “carnada” de este tipo es mucho más un “agente material2 que un “signo”.
Aunque para un observador externo, la luz que atrae a la mariposa a quemarse en su fuego, “parezca hacerle señales”.
Aparece como un cuadro categorizado como impresionista: como si dijera... ¿quieres mirar?, ...pues mira. (Estética pictórica).

No debemos olvidar que está presente también, actuando como báscula – la vergüenza-, desnudez que expone a la mirada del otro.
El vergonzoso, sabe que algo falla terriblemente en su imagen. Tal es la vivencia alienante de la vergüenza especular.
Doble función, por lo tanto de atraer y fijar la atención, permitiendo al sujeto observar que los otros miran. Función de “trampa” y punto de focalización, con una mirada ciega, permite evitar (sobre todo cuando emerge en el rostro), el cruce de miradas y asegura al portador de la afección un control sobre la imagen del otro.
En realidad esos procesos, (mirada fija en el brillo de la lesión), no sirven por tanto mas que para el desvío y el encadenamiento de la atención.

El psicoanálisis pretende como posible dirección de la cura convertir aquello visible en audible, pero no para hacerlo desaparecer sino para desconstruir las evidencias y los goces del espectáculo para introducir esa dimensión de la ausencia de la palabra.
Cátedra de Fisiopatogía y Enfermedades Psicosomáticas


DERMATOLOGÍA Y PSICOSOMÁTICAS

DERMATOLOGÍA Y PSICOSOMÁTICAS

por Raúl R. Patrono


“Le plus profund c’est la peau”
(Jacques Prevert)

-I-

CUESTIÓN DE PIEL




La piel... delgada envoltura del cuerpo, evita a nuestro medio interior las perturbaciones del mundo externo, es por eso que se la denomina “órgano frontera”. Así mostrada abiertamente, se ofrece a todas las miradas. Se exhibe al modo de diferentes tarjetas de presentación según su aspecto y es precisamente por esto que ha sido blanco de una excesiva atención desde la antigüedad... médicos... perfumistas... etc. El deseo de mantenerse joven ha permitido el auge de la industria cosmetológica quienes han sabido realizar las fórmulas para eternizar ese buscado resplandor prestado.
Sin embargo, no sería correcto relegarla a la simple condición de fachada. Basta con revisar, su estructura y su fisiología para advertir que se trata de un órgano esencial. La piel, de hecho es un “órgano” vital por el cometido que desempeña. Es productora de calor... de electricidad... radiaciones... etc., constituye una importante glándula de secreción interna y externa, extendida, ricamente vascularizada y en directa conexión con todas las vísceras y con las demás glándulas endocrinas y con el tejido conectivo.
Una de sus funciones más evidentes es el tacto, permitiendo percibir todas las excitaciones que actúan sobre las terminales nerviosas de nuestro cuerpo.

La Psicología obtiene multitud de datos en los estudios sobre la piel, producto de la relación entre el individuo y sociedad y la importancia que desempeña la “apariencia” como aceptación o sentencia del otro.

La biología ha descubierto en la piel fenómenos de perspiración (desprendimiento de agua), de respiración y de depuración, y a pesar de su relativa delgadez, cumple una función protectora y defensora del organismo: oponiendo un obstáculo mecánico a toda agresión; también interviene con una acción humoral sobre agentes físicos y microbianos, procedan estos del exterior o del medio interno.
Su examen puede contribuir al diagnóstico sobre estados mórbidos


¿QUÉ ES LA PIEL?



La piel o tegumento envuelve toda la superficie del cuerpo, quedando en extremo adherido y vinculada a los tejidos subyacentes.
Sus límites son los orificios naturales, en los que se prolonga con las diferentes mucosas: las dos extremidades del tubo digestivo, las ventanas nasales, los órganos genitourinarios, las cavidades orbitales y las orejas.

Su superficie es difícil de calcular, debido a los surcos y pliegues que presenta, o a los lugares donde se frunce y repliega sobre sí misma (párpados, órganos genitales, contorno de entrada de las fosas nasales, pabellón de la oreja, dedos, incluso rudimentos de la membrana interdigital) la medida es aproximadamente 2 m2 para un individuo adulto de mediana estatura y su peso en una persona de 75 kgs. es algo más de 3 kgs.

Respecto al color, que es una de las cualidades más llamativas, existen diferencias muy apreciables según las regiones examinadas ya que es más oscura en los pezones, las axilas, el cuello y las partes genitales en un mismo individuo.
Depende además de disposiciones genéticas individuales lo que la hace diferir de otros, apareciendo mate, clara, morena, etc.
Otro factor que interviene en su coloración es la edad, ya que al envejecer se deshidrata para tomar un matiz algo grisáceo. Hay que tener en cuenta asimismo, las condiciones de salud y las climáticas.
Los responsables de tales cromatismos son factores: propiamente pigmentarios, factores vasculares, y factores sanguíneos.

El grosor no es el mismo en todas las partes del cuerpo. Es más delgada en el dorso de las manos y de los pies, y en los senos, párpados y escroto, pero más gruesa en la planta de los pies y palma de las manos.



LA PIEL BAJO LA LUPA



Está compuesta por tres capas superpuestas: una superficial y muy estratificada: la epidermis; quien a la vez está formada por dos subcapas - la de Malpigui o germinativa, y la córnea que se encuentra en constante descamación- ; otra bien estructurada y subepidérmica: la dermis; que es un tejido fibroso y mucho más grueso que la epidermis; dónde se encuentran los anexos cutáneos (uñas y pelos) así como también las glándulas sudoríparas y sebáceas, desempeñando también, una función protectora; y por último encontramos la capa profunda y más subdérmica: la hipodermis o grasa subcutánea, encargada de amortiguar traumas, actuar como aislante del calor y depósito de calorías.


ALGO MÁS QUE UNA VESTIDURA




• La piel es el órgano del tacto, toda su superficie es apta para captar las impresiones procedentes del mundo exterior.
• El tacto es el resultado de una conmoción externa vibratoria, que se comunica a los elementos nerviosos (corpúsculos especializados de las papilas) y a las células de la capa mucosa de Malpighi para ser transmitido inmediatamente a los centros nerviosos cerebro-espinales.
• Como revestimiento resistente liso y elástico y dotado de una cierta movilidad, amortigua, gracias a la grasa contenida en la hipodermis los choques y las presiones externas.
Asimismo, impide la evaporación del agua.
• La queratina de su capa córnea actúa como armadura, aunque no sólo es un elemento defensivo, sino que también puede desarrollar un rol agresivo en algunos animales (pico y uñas por ej.). La anatomía comparada ofrece numerosos ejemplos: los cuernos de los bóvidos, el pico de las aves, la garra de los felinos, la coraza de los saurios, etc.

• Cuando ciertas presiones persisten sobre una misma parte de modo permanente se forman callosidades más resistentes.
• Interviene en la regulación térmica del organismo. Si la temperatura disminuye, se produce una vasoconstricción cutánea generando un efecto calórico; si por el contrario la temperatura se eleva ocurre una vasodilatación con paso mayor de sangre e irradiación acrecentada por perspiración y sudoración.
También interviene en los intercambios nutritivos.



LA PIEL COMO MAPA DE LAS EMOCIONES




La piel puede denunciar un trastorno funcional u orgánico del psiquismo. Las emociones pueden provocar por sí solas palidez violenta, enrojecimiento, prurito, parestesias, hiperhidrosis, incluso urticaria y transpiración de las manos, axilas, y frente. Un choque emotivo violento puede provocar una rápida caída del cabello ya sea total o por zonas (alopecias areatas) o un rápido encanecimiento.
En ella parecen expresarse con bastante elocuencia los sentimientos y las emociones, como vergüenza o angustia (rubor), miedo (palidez, erección de los pelos por contracción de sus diminutos músculos) ansiedad (sudoración), etc.

Las somatizaciones cutáneas suelen manifestar un mensaje codificado de sobreesfuerzo psíquico trasladado a la signosintomatología corporal en la que parecen ser extremadamente difícil hallar la “piedra roseta”. En su búsqueda resulta de vital importancia interpretar los aspectos psicosociales y las circunstancias que rodean la aparición de la patología en lugar de intentar forzosamente situarla en una clasificación determinada.

La piel constituye el receptor de la sensibilidad táctil, mediatiza las relaciones directas de cuerpo; como ejemplo elocuente pensemos en el contacto madre - recién nacido y la relación sexual (piel que toca otra piel)
Por estar tan expuesta, muchas dermopatías despiertan ideas de suciedad, fealdad o contagio; lo que de algún modo estigmatiza al sujeto dejándolo preso de las miradas de los otros (cae bajo la mirada), el hombre es sobre todo aquél al que el Otro mira sin control, está condenado a ser mirado. Las lesiones aparecen de este modo “ofrecidas” para ese Otro. En tanto el sujeto es “examinado por estas miradas” queda posicionado en lugar de objeto al que se le evalúan sus propiedades.
Además del interjuego entre la propia observación y la del entorno, se pone en evidencia la posibilidad de acceso a la lesión, lo que ofrece un sinnúmero de interacciones exteriorizadas por toques, rascados, cuidado obsesivo, etc.




-II-


CLASIFICACIÓN




Para su mejor reconocimiento las dividirlas en dos grandes grupos.

Las afecciones en las que los trastornos emocionales son reconocidos como facilitadores de la aparición de la enfermedad y sus recaídas e influyen en la persistencia.


• Psoriasis:
(*)es una de las patologías más paradigmáticas para ilustrar su relación con el stress como un estudiado y reconocido facilitador del inicio y de los ataques posteriores de cualquiera de sus variedades
Esta es una dermopatía de herencia multigenética, cuyos desencadenantes van desde
traumas mecánicos hasta reacciones netamente emocionales.
Su patogenia es descripta como un incremento de la actividad celular epidérmica acompañada de una marcada migración leucocitaria hacia inmunocomplejos de la capa córnea. Es una enfermedad crónica y recurrente que además de la piel puede afectar las articulaciones según la variedad.
(*) Tema desarrollado especialmente en apartado.

• Acné vulgar:
es una afección de la unidad pilosebácea resultante de un bloqueo de la secreción sebácea y de las alternaciones que sobrevienen en la glándula. Puede observarse en cualquier época de la vida, con preferencia en la adolescencia. Localizada principalmente en el rostro, hombros y tronco, presenta una evolución tórpida con significativos empeoramientos provocados por el stress.

• Alopecia areata
: se refiere a la caída asintomática y súbita del pelo. Afecta sobre todo el cuero cabelludo, cejas y barba. Se transmite como carácter dominante y se desencadena por impactos emocionales.

• Eccema:
es una patología inflamatoria que abarca la epidermis y dermis en la que se suceden y coexisten lesiones de eritema, vesiculización, secreción, costras, descamación y liquenificación.

• Urticaria:
se trata de pápulas eritematoedematosas frecuentemente con forma anular intensamente pruriginosa, que aparece con brotes muchas veces secundarios a alérgenos externos y otras por causas emocionales.
Esquemáticamente se admiten 3 tipos de urticaria según el mediador que intervenga: histamínica – colinérgica y la forma intermedia.



Por otra parte aquellas dermopatías que si bien son consideradas como la expresión de componentes emocionales, dichas afecciones son secundarias trastornos psíquicos.


• Excoriaciones neuróticas:
representan un hábito involuntario, un “tic” por medio del cual el paciente alivia su tensión provocándose traumas de variable intensidad, cesando solamente cuando se produce una lesión significativa con presencia de hemorragias. Del relato del paciente se obtiene su implicación en el proceso concomitantemente con una imposibilidad de controlarlo.
Es más frecuente en mujeres, pudiéndose efectuar un recorte por segmentos etareos; mujeres entre adolescencia y 30 años que se autoagreden, efectuándose lesiones cutáneas como con el acné, se confiesan responsables de la autoría. Suele tornar aristas de una naturaleza obsesivo-compulsiva.
Por otro lado aparece un grupo categorizado por mujeres de más de 50 años, las que parecieran estar relacionadas con cuestiones depresivas. En este subgrupo no aparece generalmente ningún grado de reconocimiento de su activa participación.

• Dermatitis artefacta:
también está en relación con la autoinjuria cutánea, generalmente con la mediatizaciòn de instrumentos (peines, objetos cortantes, cepillos, etc.), Se debe desconfiar principalmente de aquellas consultas en las que la lesión aparece con bordes netos y definidos en zonas de fácil acceso. Se trata por lo general de cuadros histéricos o en casos más significativos de personalidades psicopáticas.

• Enfermedades ilusorias:
generalmente se trata de un indicador de psicosis de carácter serio.
El paciente cree padecer una afección asociada a infecciones. Puede tratarse de una sintomatología transitoria o de una manifestación de un cuadro esquizofrénico.

• Parasitofobia:
se manifiesta como el temor exacerbado a adquirir diversas ectoparasitosis. Este temor puede trasladarse a la creencia de un padecimiento real y concurre a la consulta con “elementos probatorios” (trozos de epidermis, fibras, pelos, hilos, etc.), que sostiene haber extraído de dentro de la piel con uñas y agujas. Si bien el cuadro puede parecer “florido” no resulta generalmente un síntoma psicopatológico de relevancia, salvo en casos muy profundos.

• Tricotilomanía: consiste en una manifestación patológica que se lleva a cabo arrancándose cabellos, cejas o pestañas.
Si el médico no considera esta posibilidad puede confundir el diagnóstico con el de una alopecía areata.

• Onicotilomanía:
grados variables de deformación ungueal proveniente del mordisqueo, tironeamiento y golpeteo de las uñas, que al igual que en el cuadro anterior pueden ir acompañados de la ingesta.

Están montados generalmente sobre trastornos de tipo obsesivo-compulsivo

Dentro de esta clasificación se debe mencionar los denominados TRASTORNOS SENSITIVOS CUTÁNEOS: casos donde no se observan lesiones, salvo aquellas que aparecen secundariamente al rascado
.
• Prurito generalizado (idiopático), anal y vulvar: constituye una sensación cutánea desagradable que evoca de manera irresistible el reflejo del rascado. Si la sensación de prurito es muy intenso provoca un rascado enérgico que aumenta la excitabilidad local, creando un círculo vicioso que consiste en un violento impulso de rascarse y en una comezón más severa; cuando el rascado se prolonga origina estímulos más débiles quedando sólo la sensación de dolor.
Produce ansiedad cutánea y psíquica y su repetición en forma de crisis puede conducir a un estado de insomnio, anorexia, irritabilidad, o bien un estado de depresión y abatimiento. La descripción de prurito y rascado sugiere que ambos poseen cualidades penosas y placenteras. La respuesta de frote y rascado podría representar una forma de masturbación. La anamnesis registra que una parte considerable de los pacientes se hallen en estado de frustración, a la vez que cierto grado de regresión de desarrollo psicosexual.

• Formicación: relatada como sensación de hormigueo y picaduras sin acompañamiento de ninguna idea delirante concomitante.

• Algias: sensaciones dolorosas en ausencia de lesión demostrable
o vulvodinia
o estomoatodinia
o glosodinia: es una enfermedad casi exclusiva de la mujer menopáusica asociada con cierta atrofia de la mucosa bucal y gingivitis descamativa. Un elevado porcentaje de pacientes lleva prótesis completas. El proceso se caracteriza por la sensación de quemadura predominantemente en lengua, paladar y labio superior. A veces abarca toda la mucosa bucal, que aparece seca.
Esta patología tiende a transformarse en un síndrome obsesivo, acompañado de pérdida de peso, anorexia, con características depresivas.




-III-


PSORIASIS-EL ESTIGMA DEL SAURIO (*)




La ruta de la piel, parece ofrecernos una cantidad innumerable de expresiones, pero de ellas y en la línea en la que los especialistas encontraban mayor recurrencia y a la vez mayor insatisfacción con los diferentes esquemas terapéuticos es la PSORIASIS por esta razón y por aparecer desde las primeras clasificaciones como patología psicosomática es importante destacar su fisiopatología.
Las primeras descripciones datan del siglo XIX como una aproximación a la enfermedad.
Existen diferentes variedades con mayores y menores grados de complicación: artropática; eritrodérmica; pustulosa; invertida; vulgar  es una dermatosis eritematoescamosa por poseer estos dos elementos semiológicos: eritema y escama.

Afecta aproximadamente al 3% de la población con igual incidencia en ambos sexos, aparece de un modo imprevisible en una edad promedio de 27 años.
Se caracteriza fundamentalmente por una excesiva proliferación de la epidermis.
Algunas investigaciones se afirman en una teoría etiológica de carácter multifactorial y los genes predisponentes se hallarían en el cromosoma 6 cerca de la región HLA.
Los agentes desencadenantes son diversos, las lesiones aparecen con frecuencia montadas sobre traumas mecánicos, quemaduras, cortes, enfermedades eruptivas y heridas
operatorias. En ocasiones los brotes coinciden con choques emotivos, registrados como importantes pérdidas pecuniarias o afectivas.

Se presenta en forma de placas de límites netos de color rojizo, cubiertas de escamas, localizándose casi siempre en forma simétrica con preferencia por codos, rodillas, región sacro-coxígea, cuero cabelludo, plantas y palmas y uñas de las manos y de los pies.
Cuando ha alcanzado su desarrollo completo la placa eritematosa está recubierta por una escama gruesa, micácea plateada y adherente, pudiendo ser o no de carácter pruriginoso.
Se observa engrosamiento epidérmico, elongación de las papilas dérmicas, hiper queratosis (el engrosamiento del estrato córneo está en relación al gran número de células germinativas proliferativas).
Otra característica es la paraqueratosis (rápida vehiculización de las células que emigran de la zona germinativa, impidiendo que se complete el proceso de queratinización.
Hay un aumento de la actividad mitótica
A pesar de ser una enfermedad no contagiosa despierta temor y rechazo al tacto.


LO VISUAL Y LO TACTIL



Es importante destacar la preocupación que genera su visibilidad, tanto para quien lo padece como para el entorno.
Estos sujetos así estigmatizados parecieran ser portadores de un mensaje de una comunicación involuntaria, a pesar suyo. ¿cuál podría ser la función, si la hubiera, de ofrecerse en un lugar donde es imposible ocultarla?
Jean Guir menciona la función de “trampa”, lo que podría explicarse como punto de captura de la mirada del otro, un cierto manejo a modo de carnada... “casi como una mancha ciega para los otros... permite evitar el cruce de miradas y asegura al portador de la afección un control sobre la imagen del otro”, de hecho, según este autor, los ciegos de nacimiento parecen ser prácticamente indemnes a estas afecciones “escópicas”.

La mirada fija en un objeto brillante produce necesariamente un desvío del objeto observado. Una gozosa manera de controlar al otro, hacerlo su activo prisionero... ¿acaso no es una verdadera tentación observar, o mejor dicho espiar el estigma del cuerpo del otro?
Se podría hipotetizar de acuerdo a estas coordenadas un interjuego directo entre la marca en la piel y la mirada, como si su objetivo fuera anclar la tensión en la lesión, pero allí donde está la mirada la voz nunca está lejos.
El psicoanálisis penetra en la cuestión de la mirada y de la voz descubriendo que cuando se mira demasiado ya no se escucha, y, que de alguna manera estas marcas en lo real, nos presentan el desafío de enfrentarnos al confuso grito del dolor que intenta porfiadamente acallar un síntoma.














Raúl R.Patrono (*)


(*) Lic en Psicología - Jefe de Trabajos prácticos de la cátedra de Fisiopatología y Enfermedades Psicosomáticas



Bibliografía consultada



• ANZIEU, D. El Yo - Piel. Ed. Biblioteca Nueva, Madrid 1987
• ASSOUN, Paul - Laurent: Lecciones psicoanalíticas sobre la mirada y la voz, lección XVIII. Ed. Nueva Visión, Buenos Aires 1992.
• AZUBEL, Alicia: Medicina y Psicoanálisis. Ed. Homo sapiens. Buenos Aires 2001.
• BICK, E .La experiencia de la piel en las relaciones de objeto temprana. En Revista de Psicoanálisis, Tomo XXVII, Nro. 1. Buenos Aires 1970.
• BLUM, Paul: La piel. Cap I. 5. Ed. Oikps Tau, Barcelona 1983.
• CHIAPELLA, Alberto: Trastornos dermatológicos. (ficha de la cátedra de fisiopatología y enfermedades psicosomáticas) Buenos Aires 2000.
• FREUD, Sigmund. Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (dementia paranoides) descripto autobiográficamente, en Obras Completas, Amorrourtu, Buenos Aires 1976.
• GUIR, Jean: psicosomática y cáncer, Cap. V. Ed. Catálogos - Paradiso. Point Hors Ligne. Buenos Aires 1984.
• PATRONO, Roberto: Escrito en la piel. Ensayo sobre la perversión- 1999.
• PATRONO, Roberto: La lesión y la carnada. Trabajo presentado en las Jornadas de Psicodermatología del Htal Penna, 2001.
• VIGLIOGLIA, Pablo A.: Dermatología Elemental. Cap. 1, 5, 7. Ed. Eudeba, Buenos Aires 1985.

domingo, 11 de abril de 2010

EN RELACION A LA ROTACION

Rotación en Servicio de Dermatología
Coordinador de la rotación: Lic. Roberto Raúl Patrono
Día y Horario: Martes de 11:00 a 13:00 hs.
Cantidad de pasantes admitidos por rotación: 2 (dos)
Duración por rotación: 6 semanas
Lugar:Servicio de Dermatología del Hospital Durand

Objetivos
Teniendo en cuenta que el servicio ofrece desde hace tiempo, el acompañamiento y atención psicológica y facilitado por la permeabilidad de la unidad, se presentan las condiciones ideales para desarrollar una actividad en equipo, de modo que los pasantes (graduados), junto al coordinador de la rotación en calidad de supervisor de estos, tienen un contacto directo con los pacientes, contribuyendo a la evaluación de los factores emocionales puestos en juego en este tipo de patologías, así como colaborando con su diagnostico y seguimiento (dentro de la temporalidad de cada rotación)
El producto de la actividad es compartido bajo la forma de informes y/o ateneos que permitan difundir y someter a discusión los posibles hallazgos.

Modalidad de Trabajo:
> El trabajo en el servicio: Se realizarán entrevistas con pacientes utilizando técnicas directas e indirectas de indagación profunda.
> El intercambio de información con el médico y el psicólogo del servicio se realizará para tener una visión más integral del paciente y un mayor éxito en su diagnóstico y tratamiento.
> El trabajo en Supervisión: Se llevará a cabo cada día al finalizar las entrevistas, en donde los pasantes podrán intercambiar las distintas opiniones acerca de los pacientes, relacionando clínica y teoría, para realizar un diagnóstico diferencial, el cuál guiaría la forma de encarar una posible seguimiento o derivación según se acuerde y se evalúen las viabilidades concretas en este espacio los pasantes podrán expresar y revisar los aspectos contratransferenciales, teniendo en cuenta su calidad de graduados en formación..
> El trabajo individual: Constará en completar una planilla con los datos de cada paciente entrevistado. Hacer un digesto de las entrevistas en la cual participó o dirigió, ofreciendo hipótesis diagnósticas, sujetas a la supervisión posterior.

Nuestro interés.
Por qué nos interesa que los psicólogos puedan pasar por el servicio?
Sin descuidar los aspectos puramente fisiopatologicos de la piel, ni caer en peligrosos “psicologismos”, sabemos que en la piel se producen reacciones adaptadas a cada situación emocional. En los momentos de vergüenza, temor, ansiedad, agresión... en la piel aparecen rubor, prurito, parestesias, hiperhidrosis, etc. El tegumento constituye el órgano de la sensibilidad táctil, destinado a las reacciones directas del cuerpo. Como ejemplo elocuente podemos mencionar el contacto madre - recién nacido y el de la relación sexual – entre otros.La piel se halla constantemente expuesta a la vista. Por esta razón ciertas dermopatias suelen despertar ideas de fealdad - suciedad – contagio. También resulta importante considerar que como resultado de la facilidad de acceso a la afección, el paciente establece una interacción exteriorizada por toques – rascados – cuidado obsesivo, etc. Y ya que hablamos de una superficie que se extiende ante el otro, es importante revisar los órdenes de la voz y la mirada y como apéndice de estos el tacto.
Por todo ello, creemos que la experiencia en el servicio se constituye en una herramienta esencial para entender, desde un cruce de saberes lo que acompaña al padecimiento, especialmente en el caso de las patologías evidentes

CLICLO 2010

Cronograma

Charla Informativa para Pasantes Admitidos será el día 7 de Abril a las 8,30hs. en el Aula 3D del tercer piso del Pabellón Villanueva en el Hospital Durand.

Comienzo de Teóricos el día 14 de Abril a las 8.30 hs.

En la semana del 19 de abril comienzan las rotaciones.